jueves, 14 de junio de 2018

A LA MOTILLA DEL AZUER

(Yacimiento arqueológico de la Edad de Bronce  en Daimiel, provincia de Ciudad Real, España, donde se encuentra el pozo artesano más antiguo de la Península Ibérica)

Mundo abierto de llanura y cielo
en torno al círculo en piedra construido
que levantó la muerte a lo sagrado
y puso afán de historia y trabajo
en hombres negadores del instinto
para construir lo estable del tiempo. 

Construyeron el agua y el saber
para la agricultura trascendente 
hacia el símbolo, el comercio y la guerra
y comenzó ya la búsqueda eterna
de la superación de lo inmanente
en un profundo pozo de poder. 

DESAMOR EN LA NOCHE


El resplandor se expande en la noche
como pensamiento triste del fuego.
Hay una luz malvada en tu rostro
que me rechaza con ojos de espanto.
La oscuridad ha perdido el amor
que abría la presencia de los dioses.
El día traerá la certeza del olvido
y vivimos el ocaso del misterio.
Nuestra separación es el dolor
del cielo de la noche ya sin magia.
Nubes siniestras ocultan la Luna
que era sosiego de nuestra pasión.
Si no hay unión de cuerpos dichosos
que haya sublime dolor del alma.

miércoles, 13 de junio de 2018

AMOR NOCTURNO

El constante fuego ebrio de nuestra pasión 
bajo las estrellas que son el entusiasmo de la noche.
El misterio de la plenitud de la vida
en el bosque lleno de nuestra unión sagrada.
Conciencia suprema de la exaltación 
en nuestro ser común sin apariencia, insondable.
La lejanía de la luz es gozo de la paz
de la certeza recíproca de nuestros cuerpos.
En el silencio nuestro anhelo es música 
y sosiego exuberante de nuestro placer.
Placer santo de la voluntad liberada

donde el espíritu excita la confusión de pensar y sentir.

sábado, 9 de junio de 2018

NEGACIÓN DEL AMOR II

Un horrible latido del placer
expande la carne en anochecer 
con estrellas ebrias de oscuridad
y refulgente luna de maldad.
Siniestro gozo de ajada inocencia
inunda la piel de maldita inmanencia
en el furor de mi alma tardío 
y su esfuerzo de júbilo baldío.
Todo el fracaso del amor sublime
se cerciora en negación que reprime
el impulso del pasado perdido
y el espíritu en la miseria hundido.
Triunfa con asco el sinsentido oscuro
de la procreación del dolor futuro
y se pierde en libidinal orgía
entusiasmo que el Cielo prometía.
Es del amor eterna inconsistencia
que de inútil placer tiene querencia
y la absurda materia multiplica
en vida que estúpida se complica. 


PAISAJE DE LAS TABLAS DE DAIMIEL

Silencio del agua y calma del cielo,
verde suave de los juncos tranquilos,
aves en misterioso vuelo sereno.
Sosiego de horizontes abiertos,
donde claro azul de montes cercanos
da sensual sensación al campo inmenso.
Lejos: encinas, cortijos, viñedos
en los que reverbera ebria la luz,

que hace del día clamor supremo.

viernes, 8 de junio de 2018

NEGACIÓN DEL AMOR





El volcán de caricias y de besos
arroja el siniestro fuego del alma profunda,
toda la miseria de la muerte y de la nada:
inconsciencia, pecado, esclavitud, error, mal.

Tiene que negar y vencer la libertad
el engañoso promontorio del deseo
que quiere alcanzar sensación suprema
y nos despeña en dolor arrepentido.

Suspiros y espasmos de la gloria de los cuerpos
son el engañoso éxtasis del caos de la materia
y la necesidad de un ansia inconcebible
que nos arrastra al incansable sinsentido.

La celebración sofocante del placer
es olvido del dolor esencial del mundo
que nos obliga a la constante alerta
del esfuerzo del espíritu y la castidad.

No es más profundo el placer que el dolor,
aunque Nietzsche y los amantes lo dijeran,
y es deber ideal del alma elevada
la compasión de Parsifal y su renuncia.

La felicidad de los amantes extasiados
siempre ríe del sufrimiento de la Redención,
como Kundry en la Pasión de Cristo,
y cree tener ya la plenitud de lo humano real.

Ni el placer del alma en pasión calmada,
ni el gozo del cuerpo que se sabe amado
son el fin supremo del espíritu triunfante
que persigue el Bien y la Verdad conscientes.


REDENCIÓN PROFANA



Noche de la piedad sin oración
en la que de la siniestra maldad
nació la inesperada salvación
y surgió de amor eterna verdad.

Paz y placer de cuerpos en unión 
destruyeron pecado y soledad 
y no fue la carne desolación,
sino triunfo de entregada bondad.

No es el deseo el misterio del mal,
sino ansia de belleza superior,
del alma el entusiasmo cenital.

Es en la consumación del amor
donde se goza impulso celestial
que redime del terrenal dolor.