lunes, 30 de enero de 2012

URGENTES ANOTACIONES ANTICIENTIFICISTAS

Recomendación de algunas lecturas que curan del cientificismo: "Ciencia y técnica como ideología" de Habermas "El hombre unidimensional" de Herbert Marcuse ... "Un mundo feliz" (novela) de Huxley "La rebelión de las masas" de Ortega y Gasset "Serenidad" de Heidegger "La cultura científica" (Editorial Península) de un autor inglés cutyo nombre ahora no recuerdo. Empecé sólo a leerme este libro, sin termirnarlo, pero creo que puede ser un buen libro para la finalidad propuesta. "Defensa del humanismo viejo" (o algo así; en editorial Marcial Pons), precioso libro de un profesor universitario español,cuyo nombre no recuerdo,publicado no hace mucho. Entrando en mayores profundidades filosóficas (he de confesar que yo no me he leído este libro en su totalidad): "La crisis de las ciencias europeas" de Edmund Husserl "Las diferencias entre Montaigne y Descartes no fueron simplemente de grado, fueron categóricas. Y son las que siguen separando a las humanidades de la ciencia, por más que algunos científicos se empeñen en ocultar el hecho enmascarando su cientificismo bajo un concepto superficial de la unidad de la cultura. (...) Xabier Zubiri [944] (...) se dio perfecta cuenta de que la convicción radical del ...hombre moderno era que en la ciencia moderna se sirve al hombre la única parcela de realidad que le es accesible con certeza. Cientificismo se llama esa figura, y cientificismo es la actitud de quienes pretenden ignorar las diferencias de principio que separan a las humanidades de la ciencia". José Luis Pinillos, catedrático de Psicología, creo que ya fallecido, ""El corazón del laberinto. Crónica del fin de una época" (Editorial Espasa Calpe, 1997) Cita dedicada a los Sánchez Ron, Toharia y "tutti cuanti" gustan de empeñarse en defender que la "ciencia también es cultura". "La ciencia no piensa", Martin Heidegger, autor considerado por toda la filosofía no analítica actual como el filósofo más importante del siglo XX. Por si alguien está al tanto, diré que Heidegger estuvo comprometido políticamente con el nazismo (hasta 1934), pero su filosofía no es nazi. En filosofía también vale la distinción que se hace en filosofía de la ciencia entre "contexto del descubrimi ...ento" y "contexto de la justificación", la distinción según la cual el valor de conocimiento de una teoría es independiente de las condiciones psicológicas, sociológicas o históricas a partir de las que se formuló. Algunas cosas de la filosofía de Heidegger son un remedio perfecto para el cientificismo. Perdonad que me ponga pesado con este tema, pero es que me ha puesto nervioso una discusión con unos científicos cientificistas (como lo son casi todos; la única excepción que conozco:Ernesto Sabato) de Twitter. Unos científicos alemanes nazis inventaron los cohetes en los últimos tiempos del régimen hitleriano. Creo recordar que la posición política de Heisenberg en relación con ese régimen no fue muy clara. ¿Son por eso los cohetes de la NASA o las aportaciones científicas de Heisenberg nazis? La tecnociencia puede que se cargue materialmente el mundo (espiritualmente ya se lo ha cargado, aunque esto sea más difícil de ver, pero yo lo pienso y lo "veo"), pero parece que todos tenemos que ser unos beatos de la tecnociencia y sus hazañas. Que España haya dado un Unamuno tiene más valor que todos los inventos habidos y por haber de la tecnociencia. Esto lo digo por la famosa frase de Unamuno "Que inventen ellos", que es lo único que conocen los incultos de Unamuno. Aunque frente a la actual beatería cientificista a mí me parece una frase pertinente.

miércoles, 25 de enero de 2012

"SÉ TÚ MISMO"

La sentencia "Sé tú mismo" es una vulgaridad carente de significado real. Aunque la formulara Goethe bajo la forma "Llega a ser el que eres" y aunque haya una psicología "profunda", concretamente la de Jung, que después de muchos rodeos por toda clase de especulaciones, o más bien delirios, mitológicos y gnósticos, debidamente rebajados en su significación desde lo sobrenatural a lo psicológico, resume en esa frase su mensaje terapéutico y de sabiduría vital, como lema de lo que esa psicología llama el "proceso de individuación".

martes, 24 de enero de 2012

NOTA SOBRE PASCAL Y KIERKEGAARD

Pongo aquí esta nota sobre Pascal y Kierkegaard como adelanto de un escrito, que estoy tratando de redactar, en contra de la religiosidad burguesa:



El gran Pascal incurrió en una notable frivolidad utilitarista en la concepción de la religión con su famoso argumento de la fe como apuesta, que puede resumirse, como vio Antonio Gramsci y quitándole su supuesta seriedad matemática probabilística, diciendo que la religión es una lotería a la que hay que jugar, porque es gratis y el premio puede ser muy gordo. No obstante, en Pascal puede encontrarse también un temperamento religioso trágico y prerromántico que junto con el individualismo radical antifilosófico (antihegeliano) de la creencia en Kierkegaard, enfrentado a la cristiandad aburguesada del protestantismo efectivo, puede ser muy provechoso para la reivindicación de una religiosidad no burguesa. La apasionada polémica jansenista de Pascal en contra del laxismo de la casuística jesuítica es un ejemplo de motivo religioso que se opone al dominio del funcionalismo mundano sobre la corriente principal y triunfante del cristianismo práctico, y llega en esa oposición, si es necesario, a desviarse de la ortodoxia estricta.

.

martes, 27 de septiembre de 2011

CONSIDERACIÓN SOBRE EL CATOLICISMO DESDE ROMA

Tengo la sensaciòn de recordar que en alguna ocasiòn un catòlico creyente y practicante me dijo que el que la Iglesia tuviera su capital en roma era algo secundario, accidental, algo a lo que no habìa que dar màs importancia. Pero, màs bien, hay catolicismo porque hubo primero Roma o, como se ha dicho en alguna ocasiòn, el cristianismo catòlico triunfò, frente a todas las versiones herèticas del mensaje judeocristiano y frente a la fragmentaciòn de los cultos mistèricos tardopaganos, porque todos los caminos llevaban a Roma. La idea universalista y unitaria del catolicismo es heredera, en un sentido esencial, del Imperio Romano. Tambièn se ha dicho, y con razòn, que si no se hubiera producido la colusiòn entre Iglesia e Imperio a partir de Constantino, el cristianismo habrìa quedado reducido a una secta de origen judìo parecida en su significaciòn y en su alcance a lo que son hoy los testigos de Jehovà. Deberìan meditar sobre ello los catòlicos progresistas que hoy tan aficionados son a denigrar la Iglesia constantiniana. Igual que si la Iglesia no se hubiera decidido en mùltiples ocasiones a utilizar la espada para mantenerse, desde las Cruzadas y las luchas con los mahometanos hasta la Guerra Civil espanola, ella estarìa hoy en una situaciòn mucho màs precaria o muchos de los que son hoy cristianos, entre ellos los cristianos pacifistas a ultranza, no lo serìan.

Mientras estoy en la Basìlica de San Pedro cruza la nave un sacerdote anciano, llevando las preces para la misa, que tiene luengas barbas parecidas a las de los Padres de la Iglesia. El aspecto de este sacerdote es mucho màs interesante que la imagen de trabajadores sociales del mundo burguès que suelen tener la mayorìa de los curas actuales. Estoy convencido de que la Iglesia, si quiere recuperar su papel històrico-universal, deberìa, en su imagen, en su labor pastoral, en su doctrina y en su liturgia, ir a un enfrentamiento total y sin concesiones con el mundo moderno, pero màs allà de politiqueos coyunturales y superficiales y, sobre todo, renunciando al intento de "santificar mediante el trabajo" la marcha secularizada, o por mejor decir, anticristiana de ese mundo. Pero el mundo moderno se superarà cuando se supere el capitalismo. Todo intento, y en esto sigo dàndole la razòn al materialismo històrico, de superar el mundo burguès moderno que no pase por el cambio de su modo de producciòn se quedarìa en mera "ideologìa", mera adaptaciòn de la conciencia a la realidad sustancial de la modernidad.Por lo tanto la Iglesia, si quiere destruir el mundo moderno que la està destruyendo a ella debe ponerse decididamente a favor del socialismo, pero, claro està, no del socialismo materialista, ateo y deudor del humanismo desarraigante delhombre, sino de un socialismo tradicionalista, espiritualista y que sea compatible con el arraigo del hombre en una realidad cultural llena de sentido concreto, no racionalista-intelectualista.

viernes, 5 de agosto de 2011

UNA LECTURA TEOLÓGICA VERANIEGA

Estoy leyendo ahora al teólogo católico Henri de Lubac, nombrado cardenal por Juan Pablo II, pero sobre un tema que tiene más peligro que una caja de bombas: las ideas del monje medieval Joaquin de Fiore, que anunció una Edad del Espíritu que superaría la Edad del Hijo representada por la Iglesia romana. Lubac hace un recorrido por la influencia de esta idea sobre todo el pensamiento moderno hasta llegar a nuestros días e incluye en la lista de autores influidos, según él, por Joaquin de Fiore a pensadores como Hegel, Schelling, Marx, Bloch e incluso al nazi Rosenberg. Hay que tener cuidado con toda esta temática de las ideas milenaristas y apocalípticas porque puede producir perturbaciones mentales, pero a mí me gusta.

lunes, 30 de mayo de 2011

VISITA A UNA ACAMPADA DE INDIGNADOS DEL 15-M

En una acampada de indignados he visto la siguiente manifiesta horterada seudopolítica y seudoesotérica: “En el centro del cerebro se encuentra tu glándula pineal. Despierta el tercer ojo e indudablemente fluirás conjuntamente a la consciencia colectiva.”
Las cursiladas “trascendentales” no son buenas para hacer revoluciones, ni siquiera para “cambiar el sistema” con medidas reformistas.
Me ha llamado también la atención la reivindicación que hacen de una “democracia real basada en el sentido común”, porque el sentido común es lo más reaccionario y conformista que existe y no representa sino un conglomerado ideológico radicalmente opuesto a todo lo que es verdaderamente diferente de lo existente. La apelación de los del 68 a la imaginación, aunque también tiene algo de figura literaria poco sofisticada, representaba una opción mucho más inconformista.
Dicen que no tienen miedo, pero se les nota un miedo clarísimo a utilizar la palabra “revolución”. Ya que no quieren ser revolucionarios, podían por lo menos proponer medidas que incluso siendo todavía reformistas sí tendrían un sentido transformador importante; medidas como el reparto del tiempo de trabajo, el decrecimiento, los impuestos progresivos a las grandes fortunas y la renta social básica. Algunas de ellas sonaron al principio de la revuelta, pero han sido sustituidas por cuatro medidas puramente moralizantes e inconcretas relacionadas con la corrupción, la separación de poderes, la participación y el control de los cargos políticos.
Que ante una situación como la que tenemos sólo se sepan oponer medidas reformistas y moralizantes no es para alegrarse desde las posiciones del pensamiento crítico –o de izquierda, si todavía se quiere seguir empleando ese lenguaje –sino que es una muestra del escaso vigor intelectual y negador de lo existente que se da hoy entre las fuerzas –como la juventud, porque de la clase obrera convertida en masa pequeñoburguesa olvidémonos –que deberían encarnar hoy ese pensamiento crítico.
Una revolución socialista (tomar el poder para abolir la propiedad privada de los medios de producción) sería necesaria pero no suficiente. Habría que complementarla con una revolución cultural que cambiara el sistema de necesidades de las masas para poner fin a la espiral economicista de producción-consumo que destruye la naturaleza y todo resto de alma en el mundo; y una revolución cultural que acabara también con la cultura de masas embrutecedora y que alimenta los instintos más bajos y estéticamente más horribles de la gente. A ello habría que añadir todavía una revolución conservadora radical en los terrenos de la educación, la bioética y las costumbres sexuales, para poner fin a la destructora deriva progre que ha acontecido en ellos y que no es sino la consecuencia natural del liberalismo extremo aplicado a estas cuestiones.

domingo, 22 de mayo de 2011

VERDADES HISTÓRICAS SOBRE EL ESTADO DEL BIENESTAR

El Estado del Bienestar fue construido en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial por los democristianos, no por la izquierda. El primero en tomar medidas tendentes a él fue Bismarck, que no era precisamente un izquierdista, a finales del siglo XIX.
Y lo más grave, y que nadie me malinterprete: los gobiernos fascistas de Alemania e Italia favorecieron el surgimiento y el crecimiento de medidas de seguridad social. Yo no voy a justificar el fascismo, porque lo creo un movimiento equivocado por ser modernizador y seudoconservador, y yo estoy en contra de la modernidad en todas sus formas, pero hay que decir la verdad. Estos días estoy leyendo un libro sobre la Escuela de Frankfurt (un grupo de autores creadores de una teoría crítica de la sociedad inspirada, al menos al principio, en el marxismo) y en él se recogen las declaraciones de uno de estos autores en las que se dice que la única no mentira de la propaganda fascista era la referida a que ellos, los fascistas, habían tomado medidas sociales.
Por lo tanto que no diga la izquierda que ella ha sido el único creador del Estado del Bienestar. Esto sólo es cierto en el caso de Inglaterra donde sí fue el partido laborista el que creo el Estado del Bienestar después de la Segunda Guerra Mundial.
Sí hay que reconocer una cosa: seguramente el que los gobiernos, aun los de derechas, de Europa occidental construyeran el Estado del Bienestar pudo estar motivado por el deseo de oponerse al atractivo que la Unión Soviética pudiera ejercer sobre los trabajadores, es decir, que la existencia de ésta fue lo que causó que en Europa Occidental también se tomaran medidas de protección social.
Es cierto que en el actual PP hay mucha gente a la que le gustaría poder desmantelar el Estado del Bienestar, y hay está un repugnante artículo de Carrascal en el ABC del 22 de Mayo abogando por ello. Leyendo a estos portavoces de la derecha te dan ganas de irte a la acampada de Sol, a pesar de la incultura política e ideológica que allí reina, y de votar de paso al PSOE, que es lo que más les duele. Pero que yo sepa Aznar no desmanteló el Estado del Bienestar durante su mandato.
Lo que ya es surrealista es decir, como han hecho algunos socialdemócratas (PSOE), que en España el Estado del Bienestar lo creó Felipe González y que el PP lo ha desmantelado donde ha podido. No lo ha hecho tal vez no por falta de ganas sino porque el pueblo se le echaría encima y me parece bien. Pero también es cierto que no lo ha hecho en parte también porque la mayoría de los votantes del PP lo son no por neoliberalismo económico, que es la doctrina que ataca al Estado del Bienestar, sino por conservadurismo cultural y moral y por sentimentalismo tradicionalista generalmente ligado a lo religioso (o a lo seudorreligioso).
Para ir a los orígenes del Estado del Bienestar en España habría que remontarse a un personaje (que no goza precisamente de mis simpatías y al que considero un traidor a los mismos que le permitieron llegar al poder) que no es muy querido por la izquierda y que está en la mente de todos, y concretamente habría que ir a las etapas como ministro de uno de sus lacayos (me refiero a Girón, falangista).