miércoles, 21 de noviembre de 2012

UNA CITA DE MARCELINO MENÉNDEZ PELAYO

"España evangelizadora de la mitad del orbe(...). Esa es nuestra grandeza y nuestra unidad; no tenemos otra. El día en que acabe de perderse, España volverá al cantonalismo de los arévacos y de los vectones o de los reyes de Taifa. a este término vamos caminando, y ciego será quien no lo vea". Marcelino Menéndez Pelayo, "Historia de los heterodoxos españoles", prólogo de 1882. España fue unificada y permaneció unida por medio de un proyecto de defensa y expansión de la religión católica. A ese proyecto no le ha sucedido ningún otro en la modernidad y cuando ésta hizo que tal proyecto se agostara ha sucedido lo que predijo don Marcelino.

domingo, 2 de septiembre de 2012

SOBRE UNA LITERATURA HOY EN BOGA

Existe hoy una literatura psicologista decorativa fabricada para que cuatro individuos desarraigados, también llamados por el profesor Gustavo Bueno "individuos flotantes", pertenecientes a lo que yo llamo "pequeña progresía" se enloden en sus miserables preocupaciones sensibleras de psicologismo seudotrascendente y en tópicos más o menos conscientemente posmodernos sobre los gozos y las penas de ese "individuo flotante" en la sociedad actual. Me da igual la posible, aunque improbable, perfección técnico-formal que pueda hallarse en ejemplos concretos de esta literatura -aunque habría que ir más despacio y analizar el caso con más detenimiento antes de decir que una escritora de este género del que hablo está a la altura de Cortázar o de García Márquez,como dice su editor en internet -porque considero una plaga igual o peor que la de los best-sellers o la de la llamada novela histórica a esta literatura supuestamente "seria" y "no comercial" que alimenta el psicologismoideológico de ciertas minorías seudo-cultas o semi-cultas de la sociedad actual y que se caracteriza por su incapacidad de reflejar las mediaciones histórico-concretas que determinan el destino del individuo en su sociedad (tarea fundamental de la buena literatura cuando se decide a contar vidas humanas para darles un sentido artístico) y en lugar de ello lo que hace es estimular un confusionismo psicologista seudoexistencial.

PROPÓSITO DE ENMIENDA

Para los que por nuestra condición psicopatológica profunda, compleja y polimorfa sufrimos bajo las condiciones culturales de la modernidad las ideas del fascismo intelectual y de su caldo de cultivo irracionalista suponen una peligrosísima tentación que hay que saber vencer. Hago el propósito de enfrentarme a esas ideas y no coquetear con ellas, aunque no renuncio al conocimiento de ese mundo ideológico.

jueves, 12 de julio de 2012

ANTE LAS ACTUALES LUCHAS SINDICALES Y POPULARES

Si las luchas sindicales y populares en curso se quedan en una simple lucha economicista por el mantenimiento de los salarios y de los puestos de trabajo y no se convierten en una lucha por el cuestionamiento global del capitalismo y por la construcción de un socialismo que suponga "una vida de calidad sustancialmente nueva (...) que signifique la ruptura con el entero complejo de la vida tradicional" (Marcuse) para de esta manera crear una "nueva cultura que cumpla las promesas humanísticas de la vieja cultura", en este caso, a mí esas luchas actuales no me interesan lo más mínimo.

miércoles, 11 de julio de 2012

LECTURA DE MARCUSE

Leyendo "Ensayo sobre la liberación" de Herbert Marcuse. Da pena comprobar la diferencia entre las aspiraciones de la izquierda sesentayochista y las de la lucha defensiva de la actual izquierda, que no ve más allá de las motivaciones economicistas de defensa de un Estado del bienestar que yo no digo que no tenga que existir pero que es totalmente insuficiente de cara a lo que sería una auténtica liberación antropológica.

LA CRISIS DEL CAPITALISMO

Nos acordamos de Sta. Bárbara cuando truena, por decirlo con una frase hecha, pero seguimos sin darnos cuenta de que el capitalismo es un sistema absurdo y aberrante, desde el momento en que la producción material de la vida no está dirigida en él a la satisfacción de las necesidades sociales reales sino a la acumulación del capital en manos de los propietarios de los medios de producción. Si se acepta el capitalismo y no se quiere hablar de su superación, hay que aceptar la lógica neoliberal de las recetas que se están empleando para salvarlo. Parafraseando a Horkheimer, el filósofo de la Escuela de Frankfurt, hay que decir que quien no quiera hablar de capitalismo y de su superación socialista (me refiero a la abolición de la propiedad privada de los medios de producción) que no hable de crisis. Ahora bien, el capitalismo y sus sistema financiero han alcanzado tal grado monstruoso de complejidad y autonomía con respecto a cualquier referente ético o político que me temo que cualquier intento de desmantelarlos podría provocar una situación de caos. Además los problemas y peligros que plantearía la construcción del socialismo son literalmente aterradores. Lo que pasó en la URSS en la época de esa construcción no fue algo puramente accidental o una contingencia provocada por el nivel de bajo desarrollo del capitalismo de la que se partía, sino algo que se deriva necesariamente de la idea de construcción del socialismo como tarea propuesta por la voluntad y la razón humanas contra la inercia natural de la historia y de las propias tendencias psico-biológicas humanas. Por o tanto, lo mejor es olvidarse de todo proyecto político transformador y buscarse cada cual su salvación material y cultural. Cuando no se puede hacer nada contra el monstruo incontrolable que hemos creado y cuando las consecuencias éticas de intentar matarlo serían completamente inasumibles, lo mejor es entrar en una fase de individualismo apolítico.

domingo, 10 de junio de 2012

ANTE LA ACTUAL SITUACIÓN POLÍTICA

No estoy dispuesto a participar en la campaña de acoso y derribo a Rajoy emprendida por una izquierda, la de la "pequeña progresía", que sólo tiene como perspectiva real y objetiva favorecer el revanchismo politiquero de la socialdemocracia. El primer deber de una izquierda auténtica y madura es articular teóricamente una alternativa socialista emancipadora al capitalismo y hacer pedagogía de ella. Y en segundo lugar plantearse seriamente y con todas las consecuencias las condiciones necesarias para una toma del poder que permita realizar esa alternativa. No vale decir que esa alternativa ya existe, pues no se trata de que exista en círculos marginales intelectualizados, sino que debe ser una alternativa que pueda encarnar en un movimiento de masas con capacidad real y práctico-concreta para tomar el poder. Mientras esta alternativa y su capacidad real de producir la transformación social falten, todo lo que se haga será puro aventurerismo objetivamente favorecedor, como he dicho, de los intereses politiqueros de unos socialdemócratas que piensan que como ellos son más guapos, más listos y más cultos todo irá mejor si son ellos los que gestionan la crisis del capitalismo y pueden repartir sus prebendas politiqueras entre su clientela.